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lunes, 14 de octubre de 2013

"SALVAME" Y LOS GYN TONIC.

La virtud está en equilibrio. Aristóteles (según google) acuñaba esta frase que considero más que adecuada para todos los ámbitos de la vida. También para el profesional. Ahora volveremos sobre ella.

Día tras día no me canso de escuchar críticas al famoso programa de La Frabrica de la Tele que emite Telecinco cada tarde. He de reconocer que durante una etapa de mi vida yo era uno más de los que deseaban retirar por imperativo legal ese programa tan "deleznable" de la parrilla televisiva. El caso es que, no sé si por mi afán de ir en contra de la opinión establecida, o simplemente porque en este tiempo he dedicado parte del mismo a analizar con sosiego al mayor exponente de la llamada "telebasura", me encuentro en un punto en el que me siento seguro y cómodo a la hora de defender este tipo de programas.

Después de tanto debate al respecto con amigos y compañeros de profesión tengo argumentos mil para tratar de montar una defensa sólida de mi "defendido", pero me quedaré sólo con dos de ellos y un matiz a mayores.

El primero de mis argumentos es el más potente; mi madre. De un tiempo a esta parte me he dado cuenta de que ese programa cumple una función fundamental para cualquier programa de televisión que se precie: acompaña a mi madre en sus tareas diarias en su casa, y por lo que muestran los datos diarios de Barlovento a cientos de miles de madres más que quizás no se puedan permitir estar de compras o "cafeses" cada día. Casualmente a esa misma hora están programando corridas de toros, y me pregunto si un espectáculo en el que se hace fiesta de la agonía y finalmente muerte de un animal no se merece en mayor medida el término telebasura que este tipo de contenidos ciertamente frívolos y que no cumplen otra misión que la de entretener. (Que no es poco!)

El matiz. Bajo mi punto de vista está muy bien que se comente si Paquirrin tiene nuevo novio o novia, si la Campario genera más testosterona que Serg Ibaka o cualquier tema similar. Incluso me hacen reir.
Por lo que no creo que este tipo de programas debieran pasar es por el tratamiento de otros temas más escabrosos como anunciar enfermedades graves en directo, hablar de gente recientemente fallecida, tratar sobre posibles casos de abusos sexuales... Desde luego no seré yo quien apoye la censura de este tipo de programas, pero entiendo que si el sentido común aún sigue siendo el más común de los sentidos, todas estas calamidades humanas no deberían ayudar a sumar 2 puntos más de audiencia a ninguna cadena. Entiendo que es un precio moral muy alto a pagar a cambio de ese despunte en la medición.

Creo que no debemos esclavizar a la televisión con la obligación de formar a los ciudadanos. La formación se debe adquirir en las escuelas y obre todo en las casas. Intentar pedirle a un determinado programa que cumpla con las tres famosas premisas es un ejercicio utópico que choca de frente con el sistema social en el que actualmente vivimos. Que se lo digan a La2...

En el fondo creo que es como el Gyn Tonic. Una buena copa de ginebra con una buena tónica la disfrutas, la saboreas e incluso te echas unas risas. El problema, como siempre está en el equilibrio. Si le concedemos a este tipo de programas mayor relevancia que la que tienen, seguramente estemos creándole a nuestra cabeza algo similar a lo que sería una resaca de 12 gyn tonics en una mala noche. 3 copas, al igual que un Sálvame pueden servir para pasar un rato entretenido, pero nos estaríamos equivocando gravemente se abusamos de la ginebra y nos llevamos los problemas de La Campanario y su virilidad a la cama. Se trata de un circo muy bien montado para entretener a un público mayoritariamente femenino que, como en el caso de mi madre, le ayuda a pasar de manera más entretenida la tarde. No le demos mayor importancia.

Por otra parte, es muy salientable el modelo de producción que han conseguido con este tipo de formato. El ejemplo del mejor resultado €/minuto debe tenerlo el programa de Jorge Javier. 4 horas en directo todos los días, por un precio que si no me equivoco ronda los 60.000€  con los datos de audiencia que ofrece y con una audiencia totalmente fidelizada día tras día, creo que es el mejor modelo productivo de la televisión española actual con diferencia. A este respecto creo que todos deberíamos callarnos y felicitar al creador del formato.

Volviendo al contenido, y como enemigo radical de los argumentarios más puristas, sólo me gustaría repetir que si la televisión de un País es el reflejo de la sociedad del mismo, aquí tenemos una evidencia clara: dejemos de perdirles a las operadoras comerciales que nos ofrezcan contenidos formativos, y acudamos la próxima semana a la manifestación contra la "Ley Wert" en protesta por los recortes en Educación. Quizás ese sea un buen camino para que la Tv de dentro de 15 años sea más parecida a la que una sociedad desarrollada debería demandar. De momento bastante difícil resulta entretener a la audiencia cada tarde como para encima juzgar moralmente a quien la consume.









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