El hecho de que parte del negocio se pueda centrar en pactar estas contrataciones con cadenas públicas (TVE, TV3,TVG,Canal Sur...) puede llegar también a hacer que éstas mismas no centren todos los esfuerzos que debieran en seguir amortizando estos contenidos más allá de la propia emisión y redifusiones varias en sus canales.
Son dueños de una "lata" que una vez emitida queda en el cajón; rara vez desde una cadena se consigue realizar una venta de un determinado contenido al extranjero y darle así mayor recorrido.
Resulta evidente que hay cierto tipo de entretenimientos o ficciones que por su concepción no tienen posibilidad de venta más allá del territorio que abarca la propia cadena pública. Sin embargo en otros muchos casos sí, y es ahí donde creo que las empresas productoras deberían intentar realizar un determinado esfuerzo y apuesta por la mayor explotación de los mismos.
En este sentido veo una estrategia más que lógica el empezar a negociar de forma diferente con las cadenas públicas. La posibilidad de reservarse un pequeño porcentaje de los derechos (por parte de la productora) se me antoja como una buena posibilidad a la hora de realizar ese esfuerzo, en esos contenidos que puedan "viajar", para conseguir hacerlos más amortizables y que consigan salir del territorio para el que en un principio fueron concebidos.
La negociación, tema económico/porcentual aparte, parece sencilla. Si yo, productora, consigo vender el contenido en otro mercado diferente al inicialmente pensado, ambos ganamos. La cadena recibe un retorno de amortización con el que no contaba y la productora un pequeño porcentaje de la venta y el hecho de que su trabajo sea emitido para un mayor número de espectadores a los inicialmente potenciales.
Ahora ya sólo tocaría "pegarse" con las cadenas...

No hay comentarios:
Publicar un comentario